​​​​​​​Rutas infinitas (2025) explora la experiencia y la memoria del paisaje desde una mirada ciborg, a través del procesamiento algorítmico de imágenes en movimiento que he registrado desde la ventanilla del coche.
En un contexto de hiperaceleración, muchos entornos tienden a homogeneizarse: los rasgos locales se diluyen, evidenciando un espacio aséptico que podría ser cualquier lugar o ninguno. La forma de movernos por el espacio, así como los dispositivos que lo revelan y lo fragmentan (máquinas, pantallas, cámaras, interfaces) presenta una materialidad abstracta tan profunda que nuestra capacidad de percibirlo se desborda.
Este ejercicio de documentación imagina un viaje que no llega a ninguna parte, donde la memoria del desplazamiento se desvanece junto con la singularidad del lugar. Cada pieza se articula como una composición díptica a través de dos pantallas que construyen una sensación de punto de fuga. Este desdoblamiento remite a la experiencia de observar el paisaje desde el interior de un coche; y, al mismo tiempo, a la ventana que se abre ante nosotros para contemplarlo.

Título
Rutas infinitas

Año de creación
2025 - Actualidad

Formato

Video generado algorítmicamente FHD, 20'
Materiales
Monitores 17¨, soportes, USBs
Dimensiones
Variables  (41 x 33 x 4 cm cada pantalla)
Serie
10