El asfalto es un tecnomineral y guarda recuerdos. Proviene del petróleo, una sustancia generada a partir de vida orgánica acumulada en cuencas sedimentarias de la corteza terrestre: una piedra negra que hoy se extiende sobre paisajes artificiales y asépticos, tratados como superficies donde supuestamente nada ocurre, convertidos en símbolo de progreso de una sociedad en hiperaceleración. 
La vida vegetal de la que nace, sin embargo, emerge de procesos lentos, casi inmóviles. Materia mutable, hija de la luz del sol, arrastrada entre hemisferios por corrientes oceánicas, depositada en el fondo del mar tras su muerte y revivida, millones de años después, como un mineral. Las carreteras por las que circulamos son, en realidad, un trampantojo: fósiles contemporáneos de los movimientos pasados, presentes y futuros del planeta.
Arteria-red, responde a esta cosmovisión desde una mesa de laboratorio: el lugar donde el proyecto se pensó y tomó forma. Las imágenes, impresas sobre portaobjetos, muestran autopistas vistas desde el aire: células, colonias, organismos mínimos. La circulación aparece entonces como un lenguaje común de formas, donde lo corpóreo, lo biológico y lo infraestructural se atraviesan hasta volverse indistinguibles.
Título
Arteria-red

Año de creación
2026

Formato
Instalación
Materiales
Impresión sobre metacrilato, mesas de luz, soportes, cableado
Dimensiones
Variables​​​​​​​
Créditos
Dr. Álvaro Monago Sánchez y Paula Terrazas Martínez (laboratorio)
César Cabrera Díaz (fotografía)
Participa en
2026 - Un millón de viajes (Galería F2, Madrid)